NUEVO ESPACIO PARA COMPARTIR

En esta foto se ven las montañas "abriendo sus puertas" para que entre la ruta y el río juntos al pueblo, quizás el más lindo de la Argentina, colgado al pie de esa piedra impresionante que es el cerro Fitz Roy.
Ese pueblo que nos invita a pasar es El Chaltén, en la patagónica Santa Cruz.
Esta página, es como esa puerta, que permite mirar en el lugar en que subo algunas de las cosas de mi archivo personal, que me acompaña a todas partes. La mayor parte de ellas, pertenecen a otra gente; otras, las menos, son propias.
Algunas, a algunos cercanos a mi vida, a mis afectos. A una parte de ellas, algunos hábiles talentosos les han puesto música.
Otras no la precisan.
Seguiré buscando y subiendo otras cosas por allí, nuevas y no tanto, las que de a poco se irán haciendo mías también.
Espero que las disfruten tanto como las disfruto yo.
Y si quieren subir algún comentario, será bienvenido..!
(rt)




martes, febrero 08, 2011

PRONÚNCIESE "ELEGETEBÉ", de Arturo Pérez Reverte - 7.2.11

Hay varios cantamañanas convencidos de que la lengua no pertenece a quienes la hablan, sino a quienes deciden retorcerla a su antojo a golpe de guía y decreto.
Me refiero a esos individuos de ambos sexos -ellos dirían individuos e individuas de ambos géneros- que se atreven, con la osadía de su ignorancia, a lo que ni siquiera pretende la Real Academia Española; que hace ortografías y gramáticas para ordenar y clarificar la parla castellana, pero no establece prohibiciones o valores morales -más allá de las marcas informativas vulgar, despectivo, peyorativo, culto o coloquial- sobre lo que la peña debe decir por la calle, en el bar donde no fuma, o en su casa.
Pero hay gente, como digo, segura de que basta poner etiquetas de incorrección política o publicar guías normativas para que el habla de la sociedad se ajuste, sin más, al objetivo buscado.
Y como en este país de tontos del ciruelo eso da votos, raro es quien no acaba apuntándose por iniciativa propia -el récord de imbecilidad socialmente correcta, aunque muy disputado, lo tiene de momento la Junta de Andalucía- o bajo presión del qué dirán, financiando verdaderos disparates; que luego, presentados con mucha gravedad y esmero, reservan al político de turno, cargo paniaguado o talibán de pesebre -a menudo se hacen la foto juntos, encantados de haberse conocido-, un lugar en los informativos regionales, o en los telediarios.
La penúltima es valenciana, a cargo del Consejo de la Juventud de allí; que con la colaboración del ayuntamiento local presentó hace un par de semanas su Guía del lenguaje no heterosexista: curioso documento donde, junto a reflexiones oportunas sobre la diversidad sexual y la necesidad de su reconocimiento social, los autores también se meten sin rubor a resolver, en cuatro líneas, complejas honduras de la lengua y su uso.
Por ejemplo, manifestando que su objetivo es ser, modestia aparte, «herramienta útil y directa de lucha contra el patriarcado y el heterosexismo a través del lenguaje», a fin de que la creencia de que la gente suele ser heterosexual y adscrita a un sexo determinado -la guía, por supuesto, dice género- «vaya desapareciendo de la sociedad»; por ejemplo, evitándose «esquemas que presupongan la existencia de un padre y una madre».
Con especial atención, teniendo presente la diversidad de situaciones familiares actuales, a «rechazar la presunción de heterosexualidad» en las personas.
Lo que, dicho en corto, significa dirigirse siempre al prójimo en términos ambiguos y poco comprometidos sobre el sexo de su presunto padre y su señora madre, aunque los tenga.
Por si acaso.
Y aunque el interlocutor aparente ser varón o hembra -quizá porque lleve bigote o luzca unas tetas de la talla 98-, no dar nunca por sentado que es una cosa u otra, no vayamos a ofenderle la sensibilidad. Etcétera.
Estoy seguro de que esa pandilla de bobos socialmente correctos, que se extiende cual mancha de aceite de oliva virgen, no se da cuenta del lío en que está metiendo a la gente -recuerden a la pobre mujer que habló en la radio de subsaharianos afroamericanos-.
De la confusión a que nos expone cuando mezcla conceptos lógicos y respetables con desvaríos de género y génera, con radicalismos idiotas que camuflan la entraña del asunto: la necesidad indiscutible de orientar a la sociedad hacia un cambio de mentalidad y actitudes, haciendo justicia a colectivos sometidos al ninguneo y al desprecio.
Sin embargo, para eso hacen falta cultura e inteligencia, elementos poco habituales en la clase política y sus clientes subvencionados.
Es más fácil apuntarse dos capotazos en plan caricatura, tachando de reaccionario, machista y homófobo a quien discrepe de las maneras o, con toda la razón del mundo, se chotee del negocio.
Ya me dirán ustedes qué suerte puede correr una causa, por noble y razonable que sea, cuando se aliña con estupideces como que es necesario proscribir la expresión «relaciones entre chicos y chicas», por excluyente, cambiándola por «relaciones sexuales»; o cuando se afirma que la palabra homosexual se usa de forma limitadora e «invisibilidad» a las lesbianas, y debe sustituirse de inmediato, por escrito y en el habla cotidiana, por las siglas LGTB. Que engloban a lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, y además queda más corto y manejable «por economía lingüística».
De manera que, señoras y caballeros, ha nacido otra estrella.
Según la guía valenciana, usted y yo deberemos decir en adelante, so pena de ser llamados fascistas homófobos, «Día del orgullo LGTB» -pronunciado elegetebé, ojo-, «comunidad LGTB» y «LGTBfobia».
El puntazo, sin embargo, viene al final, cuando la guía se refiere a condenables «expresiones heterosexistes com ara donar per cul».
Lo que significa que, a partir de ahora, tampoco podremos utilizar la gráfica, rotunda y siempre útil -especialmente en España- expresión «vete a tomar por culo».
Por elegetebefóbica.

APRENDERÁS, de Jorge Luis Borges

Después de algún tiempo, aprenderás la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni los regalos son promesas...
Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado, y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.
Aprenderás que es uno mismo quien debe cultivar su propio jardín y decorar su alma, en vez de esperar que alguien le traiga flores.
Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza alta y la mirada al frente; con la gracia de una mujer y no con la tristeza de un niño, y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos, y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.
Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado.
Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas.
Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma.
Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.
Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.
Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos porque nunca estaremos seguros de cuándo será la última vez que las veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.
Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar.
Descubrirás que lleva mucho tiempo llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.
Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges.
Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlaran y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuán delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.
Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario enfrentando las consecuencias. ..
Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.
Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.
Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese, porque le estarás quitando la esperanza.
Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel.
Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben cómo demostrarlo.
No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.
Si algo he aprendido en la vida, es que la mentira se pone en contra de quien la inventa.

jueves, febrero 03, 2011

Y NOS DIERON LAS DIEZ, de Joaquín Sabina

Fue en un pueblo con mar una noche después de un concierto; tú reinabas detrás de la barra del único bar que vimos abierto
-"Cántame una canción al oído, y te pongo un cubata"-
-"Con una condición:que me dejes abierto el balcón de tus ojos de gata"-
Loco por conocer los secretos de su dormitorio
esa noche canté al piano del amanecer todo mi repertorio.

Los clientes del bar uno a uno se fueron marchando.
Tú saliste a cerrar, yo me dije:
"Cuidado, chaval, te estás enamorando",
Luego todo pasó de repente, su dedo en mi espalda
dibujó un corazón, y mi mano le correspondió debajo de su falda;
caminito al hostal nos besamos en cada farola,
era un pueblo con mar, yo quería dormir contigo
y tú no querías dormir sola...

Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una
y las dos y las tres y desnudos al anochecer nos encontró la luna.

Nos dijimos adiós, ojalá que volvamos a vernos,
el verano acabó el otoño duró lo que tarda en llegar el invierno,
y a tu pueblo el azar otra vez el verano siguiente me llevó,
y al final del concierto me puse a buscar tu cara entre la gente,
y no halle quien de ti me dijera ni media palabra,
parecía como si me quisiera gastar el destino una broma macabra.

No había nadie detrás de la barra del otro verano.
Y en lugar de tu bar, me encontré una sucursal del Banco Hispano Americano.
Tu memoria vengué a pedradas contra los cristales,
-"Se que no lo soñé"- protestaba mientras me esposaban los municipales
En mi declaración alegué que llevaba tres copas
y empecé esta canción en el cuarto donde aquella vez te quitaba la ropa.

PACTO ENTRE CABALLEROS, de Joaquín Sabina

No pasaba de los veinte el mayor de los tres chicos que vinieron a atracarme el mes pasado.

"Subvenciónanos un pico, y no te hagas el valiente
que me pongo muy nervioso si me enfado."

Me pillaron diez quinientas y un peluco marca Omega,
con un pincho de cocina en la garganta.
Pero el bizco se dio cuenta y me dijo

-"Oye, colega, te pareces al Sabina ése que canta."

Era un noche cualquiera, puede ser que fuera trece,
¿Qué más da? Pudiera ser que fuera martes.
Sólo se que algunas veces, cuando menos te lo esperas,
el diablo va y se pone de tu parte.

-"Este encuentro hay que mojarlo con jarabe de litrona,
compañeros, antes de que cante el gallo"-

-"Tranquilo, tronco, perdona, y un trago pa´ celebrarlo"- ,
los tres iban hasta el culo de caballo.

A una barra americana me llevaron por la cara,
no dejaron que pagara ni una ronda, controlaban tres fulanas
pero a mi me reservaban los encantos de "Maruja la cachonda".
Nos pusimos como motos con la birra y los canutos.
Se cortaron de meterse algo más fuerte.
Nos hicimos unas fotos de cabina en tres minutos...,
parecemos la cuadrilla de la muerte.

Protegidos por la luna cogieron prestado un coche,
me dejaron en mi queli y se borraron por las venas de la noche

-"Enrollate y haznos una copla guapa de la tuyas"- me gritaron.

Me devolvieron intacto, con un guiño mi dinero,
la cadena, la cartera y el reloj.
Yo, que siempre cumplo un pacto cuando es entre caballeros,
les tenía que escribir esta canción.

Hoy venía en el diario el careto del más alto,
no lo había vuelto a ver desde aquel día.
Escapaba del asalto al chalé de un millonario,
y en la puerta le espera la policía.
Mucha, mucha policía...


Todo el mundo me pregunta si la historia es cierta.
A mí sólo me importa si la canción es buena.

EU SEI QUE VOU TE AMAR, de Vinicius de Moraes

Eu sei que vou te amar,
por toda mina vida, eu vou te amar.
Em cada despedida, eu vou te amar,
desesperadamente eu sei que vou te amar.Em cada verso meu,
será, para te dizer
que eu sei que vou te amar,
por toda mina vida.


Eu sei que vou chorar,
a cada ausencia tua eu vou chorar,
mas cada volta tua há de aplacar
o que essa ausencia tua me causou


Eu sei que vou sofrer
a eterna desventura de viver
A esperade viver ao lado teu,
por toda mina vida..!

VOLVER A LOS DIECISITE, de Violeta Parra

Volver a los diecisiete, después de vivir un siglo, es como descifrar signos sin ser sabio competente,
volver a ser de repente tan frágil como un segundo,
volver a sentir profundo, como un niño frente a Dios,
eso es lo que siento yo en este instante fecundo.

Se va enredando, enredando, como en el muro la hiedra,
y va brotando, brotando, como el musguito en la piedra.
Ay si si si...

Mi paso retrocedido cuando el de ustedes avanza,
el arco de las alianzas ha penetrado en mi nido,
con todo su colorido se ha paseado por mis venas
y hasta las duras cadenas con que nos ata el destino
es como un diamante fino que alumbra mi alma serena.

Lo que puede el sentimiento no lo ha podido el saber,
ni el mas claro proceder, ni el más ancho pensamiento,
todo lo cambia el momento, cual mago condescendiente,
nos aleja dulcemente de rencores y violencias,
sólo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes.

El amor es torbellino de pureza original,
hasta el feroz animal susurra su dulce trino,
detiene a los peregrinos, libera a los prisioneros,
el amor con sus esmeros al viejo lo vuelve niño
y al malo solo el cariño lo vuelve puro y sincero.

De par en par la ventana se abrió, como por encanto,
entró el amor con su manto, como una tibia mañana,
al son de su bella diana hizo brotar el jazmln,
volando cual serafín al cielo le puso aretes,
y mis años, en diecisiete, los convirtió el querubín.

MAZÚRQUICA MODÉRNICA, de Violeta Parra

Me han preguntádico varias persónicas si peligrósicas para las másicas
son las canciónicas agitadóricas.
Ay, qué pregúntica más infantílica!
Sólo un piñúflico la formulárica
pa mis adéntricos yo comentárica.


Le he contestádico yo al preguntónico
cuando la guática pide comídica
pone al cristiánico firme y guerrérico
por sus poróticos y sus cebóllicas,
no hay regimiéntico que los deténguica
si tienen hámbrica los populáricos.

Preguntadónicos, partidirísticos,
disimuládicos y muy malúlicos
son peligrósicos más que los vérsicos
más que las huélguicas y los desfílicos,
bajito cuérdica firman papélicos,
lavan sus mánicos como Piláticos.

Caballeríticos almidonáticos
almidonádicos mini ni ni ni ni...
le echan carbónico al inocéntico
y arrellanádicos en los sillónicos
cuentan los muérticos de los encuéntricos
como frivólicos y bataclánicos.
Varias matáncicas tiene la histórica
en sus pagínicas bien imprentádicas,
para montárlicas no hicieron fáltica
las refalósicas revoluciónicas.
El juraméntico jamás cumplídico
es el causántico del desconténtico.
Ni los obréricos, ni los paquíticos
tienen la cúlpica señor fiscálico.


Lo que yo cántico es una respuéstica
a una pregúntica de unos graciósicos,
y más no cántico porque no quiérico
tengo flojérica en los zapáticos,
en los cabéllicos, en el vestídico,
en los riñónicos y en el corpíñico.