NUEVO ESPACIO PARA COMPARTIR

En esta foto se ven las montañas "abriendo sus puertas" para que entre la ruta y el río juntos al pueblo, quizás el más lindo de la Argentina, colgado al pie de esa piedra impresionante que es el cerro Fitz Roy.
Ese pueblo que nos invita a pasar es El Chaltén, en la patagónica Santa Cruz.
Esta página, es como esa puerta, que permite mirar en el lugar en que subo algunas de las cosas de mi archivo personal, que me acompaña a todas partes. La mayor parte de ellas, pertenecen a otra gente; otras, las menos, son propias.
Algunas, a algunos cercanos a mi vida, a mis afectos. A una parte de ellas, algunos hábiles talentosos les han puesto música.
Otras no la precisan.
Seguiré buscando y subiendo otras cosas por allí, nuevas y no tanto, las que de a poco se irán haciendo mías también.
Espero que las disfruten tanto como las disfruto yo.
Y si quieren subir algún comentario, será bienvenido..!
(rt)




miércoles, septiembre 22, 2010

MONTEVIDEO, de Jorge Luis Borges

Resbalo por tu tarde como el cansancio por la piedad de un declive.
La noche nueva es como un ala sobre tus azoteas.
Eres el Buenos Aires que tuvimos, el que en los años se alejó quietamente.
Eres nuestra y fiestera, como la estrella que duplican las aguas.
Puerta falsa en el tiempo, tus calles miran al pasado más leve.
Claror de donde la mañana nos llega sobre las dulces aguas turbias.
Antes de iluminar mi celosía, tu bajo sol bienaventura tus quintas.
Ciudad que se oye como un verso.
Calles con luz de patio.

PARA LA LIBERTAD, de Miguel Hernández

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.

Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho.
Dan espuma mis venas, y entro en los hospitales,
y entro en los algodones como en las azucenas.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada.
Y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.
Retoñarán aladas de savia sin otoño, reliquias de mi cuerpo
que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado que retoño:
AÚN TENGO LA VIDA..!!!

AQUÉLLAS PEQUEÑAS COSAS, de Joan Manuel Serrat

Uno se cree que los mató el tiempo y la ausencia.

Pero su tren vendió boleto de ida y vuelta.
Son aquellas pequeñas cosas, que nos dejó un tiempo de rosas.
En un rincón, en un papel o en un cajón.
Como un ladrón te acechan detrás de la puerta.
Te tiene tan a su merced como hojas muertas.
Que el viento arrastra allá o aquí, que te sonríen tristes
y nos hacen que lloremos, cuando nadie nos ve.

BARQUITO DE PAPEL, de Joan Manuel Serrat

Barquito de papel, sin nombre, sin patrón y sin bandera,

navegando sin timón donde la corriente quiera.
Aventurero audaz, jinete de papel cuadriculado,
que mi mano sin pasado sentó a lomos de un canal.

Cuando el canal era un río, cuando el estanque era el mar
y navegar era jugar con el viento.
Era una sonrisa a tiempo, fugándose feliz de país en país,
entre la escuela y mi casa.
Después, el tiempo pasa.
Y te olvidas de aquél barquito de papel.

Barquito de papel, en qué extraño arenal han varado,
tu sonrisa y mi pasado, vestidos de colegial.

ESOS LOCOS BAJITOS, de Joan Manuel Serrat

A menudo los hijos se nos parecen.
Así nos dan la primera satisfacción
Esos que se menean con nuestros gestos,
echando mano a cuanto hay a su alrededor.

Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par
sin respeto al horario ni a las costumbres,
ni a los que por su bien, hay que domesticar.

Niño, deja ya de joder con la pelota.
Niño, que eso no se dice, que eso no se hace, que eso no se toca

Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,
nuestros rencores y nuestro porvenir.
Por eso nos parece que son de goma,
y que les bastan nuestros cuentos para dormir.

Nos empeñamos en dirigir sus vidas,
sin saber el oficio, y sin vocación.
Y les vamos transmitiendo nuestras frustraciones,
con la leche templada, y en cada ocasión.

Niño, deja ya de joder con la pelota.
Niño, que eso no se dice, que eso no se hace, que eso no se toca.

Nada ni nadie puede impedir que sufran,
que las agujas avancen en el reloj.
Que decidan por ellos, que se equivoquen.
Que crezcan, y que un día nos digan adiós...

SINCERAMENTE TUYO, de Joan Manuel Serrat

No escojas sólo una parte, tómame como me doy,
entero y tal como soy, no vayas a equivocarte.
Soy sinceramente tuyo, pero no quiero, mi amor,
ir por tu vida de visita vestido para la ocasión.
Preferiría con el tiempo reconocerme sin rubor.
Cuéntale a tu corazón que existe siempre una razón,
escondida en cada gesto.
Del derecho y del revés, uno sólo es lo que es
y anda siempre con lo puesto.


Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.


No es prudente ir camuflado, eternamente, por ahí.
Ni por estar junto a ti, ni para ir a ningún lado.
No me pidas que no piense en voz alta, por mi bien,
ni que me suba a un taburete: si quieres, probaré a crecer.
Es insufrible ver que lloras y yo no tengo nada que hacer.

LUCÍA, de Joan Manuel Serrat

Vuela esta canción para ti, Lucia,

la más bella historia de amor que tuve y tendré.
Es una carta de amor, que se lleva el viento
pintado en mi voz, a ninguna parte, a ningún buzón.

No hay nada más bello que lo que nunca he tenido,
nada más amado que lo que perdí.
Perdóname si hoy busco en la arena
una luna llena que arañaba el mar.

Si alguna vez fui un ave de paso,
lo olvide pa' anidar en tus brazos,
si alguna vez fui bello y fui bueno,
fue enredado en tu cuello y tus senos.
Si alguna vez fui sabio en amores
lo aprendí de tus labios cantores
si alguna vez amé, si algún día después de amar,
fue por tu amor, Lucia, Lucia.

Tus recuerdos son cada día mas dulces
el olvido solo se llevo la mitad.
Y tu sombra aún se acuesta en mi cama con la oscuridad,
entre mi almohada y mi soledad.