NUEVO ESPACIO PARA COMPARTIR

En esta foto se ven las montañas "abriendo sus puertas" para que entre la ruta y el río juntos al pueblo, quizás el más lindo de la Argentina, colgado al pie de esa piedra impresionante que es el cerro Fitz Roy.
Ese pueblo que nos invita a pasar es El Chaltén, en la patagónica Santa Cruz.
Esta página, es como esa puerta, que permite mirar en el lugar en que subo algunas de las cosas de mi archivo personal, que me acompaña a todas partes. La mayor parte de ellas, pertenecen a otra gente; otras, las menos, son propias.
Algunas, a algunos cercanos a mi vida, a mis afectos. A una parte de ellas, algunos hábiles talentosos les han puesto música.
Otras no la precisan.
Seguiré buscando y subiendo otras cosas por allí, nuevas y no tanto, las que de a poco se irán haciendo mías también.
Espero que las disfruten tanto como las disfruto yo.
Y si quieren subir algún comentario, será bienvenido..!
(rt)




jueves, abril 14, 2011

COMO DOS EXTRAÑOS, de José María Contursi y Pedro Laurenz

Me acobardó la soledad
y el miedo enorme de morir lejos de ti.
¡Qué ganas tuve de llorar,
sintiendo junto a mí, la burla de la realidad!

Y el corazón me suplicó
que te buscara y que le diera tu querer.
Me lo pedía el corazón,
y entonces te busqué, creyéndote, mi salvación.

Y ahora que estoy frente a tí,
parecemos, ya ves, dos extraños.
Lección que por fin aprendí,
cómo cambian las cosas los años..!
Angustia de saber muerta ya,
la ilusión y la fe.
Perdón si me ves lagrimear,
los recuerdos me han hecho mal.

Palideció la luz del sol
al escucharte fríamente conversar.
Fue tan distinto nuestro amor,
y duele comprobar que todo, todo terminó.

¡Qué gran error volverte a ver
para llevarme destrozado el corazón!
Son mil fantasmas al volver,
burlándose de mí, las horas de ese muerto ayer...

lunes, abril 11, 2011

ESE MONUMENTO DE PAPEL. de Arturo Pérez Reverte - 4.4.11

Pues resulta que voy a la librería de Antonio Méndez, en la calle Mayor, y le digo:
"oye, compañero, ¿tienes la Biblia nueva que acaba de sacar la Conferencia Episcopal?"
Y Antonio, que es amigo hace veinte años, me mira de reojo y dice:
"te veo chungo, maestro, una Biblia a tus años. De qué vas, Tomás. ¿Has visto la luz, o qué?"
Y yo le respondo que:
"menos choteo, chaval, o la compro en el Corte Inglés. Grandes superficies, que se dice ahora. Y además quiero dos, una para regalar..."
"Pues la tengo que pedir porque no la tengo", redunda Antonio.
Y yo le digo:
"debería darte vergüenza. Un librero sin Biblia nueva en el escaparate. Ya sé que no vas a misa ni yo tampoco, y que monseñor Rouco y sus mariachis te caen, como a mí, igual que una patada en el duodeno. Pero no estamos hablando de opio del pueblo, ni de tocapelotas nietos de Trento, ni de estragos históricos y sociales, sino de cultura, chaval, que para ser librero no te enteras. De uno de los caudales de sabiduría que nos hizo lo que somos, cóscate, Viejo y Nuevo Testamento, cultura judeocristana que, combinada con el Islam mediterráneo, Grecia, Roma y toda la parafernalia, hizo lo que llamamos Europa y de rebote Occidente: sitio que lo mismo también te suena, Antoñete; aunque a esa vieja Europa, en tiempos referente moral del mundo, cuna de derechos humanos y crisol de cultura, ya no la reconozca ni la madre que la parió... Dicho en lenguaje de librero, para entendernos, te hablo del mayor bestseller de la Historia, necesario para quien pretenda estar al tanto de lo que es y lo que hace. Para tenerlo tan a mano como a Cervantes, Shakespeare y Montaigne: cuatro patas de la mesa donde algunos apoyamos los codos cuando estamos cansados. No sé si me explico..."
Concluida la guasa entre Antonio y yo, una semana después tengo al fin esa nueva Biblia en casa; y, aparte el pequeño inconveniente de maldecir en arameo el tacto áspero de su encuadernación en tela bajo las guardas -la tela en los libros siempre me dio dentera-, disfruto con sus páginas de papel sutil y agradable al tacto, la limpia tipografía y el peso reconfortante del volumen en las manos. Es un hermoso ejemplar con la nueva traducción canónica de los textos sagrados al castellano, que será utilizada en todos los actos litúrgicos y catequéticos, o como se diga, de la Iglesia Católica de aquí.
El canon, para entendernos, de la Biblia oficial en lengua de Cervantes.
Esto lo convierte en libro de extraordinaria importancia; pues, aparte la lectura íntima que haga cada cual, su texto, leído en misa y utilizado a partir de ahora en las actividades relacionadas con el asunto, influirá directamente, en la lengua que hablan y escriben varios millones de católicos de habla hispana.
Que se dice pronto.
Pero ésa, la de la peña practicante, sólo es una parte. Al fin y al cabo, la Biblia es también, y sobre todo, un magnífico caudal de diversión, reflexión y conocimiento. Un monumento indispensable para comprender sobre qué cañamazo se tejió lo que algunos cabrones reaccionarios y gruñones como el arriba firmante todavía llamamos, con una mezcla de melancolía y de guasa escéptica, cultura occidental; dicho sea sin ánimo -o con ánimo, qué puñetas- de ofender.
En ese contexto, la Biblia es una fuente extraordinaria de relatos, aventuras, batallas, traiciones, amores, emociones y simbolismos; materia de la que hace tres mil años viene nutriéndose el mundo civilizado y que inspiró a los más grandes filósofos y artistas de todas las épocas; literatura, música, pintura y cine incluidos.
Nadie que busque lucidez e inteligencia, que quiera interpretar el mundo donde vive y morirá, puede pasar por alto la lectura, al menos una vez en la vida, del libro más famoso e influyente -para lo bueno y lo malo- de todos los tiempos.
El Antiguo y el Nuevo Testamento, para unos historia sacra y revelación divina, y para otros llave maestra de cultura e ilustración, son imprescindibles para comprender cómo llegamos aquí, lo que fuimos y lo que somos.
Compadezco a quien no tenga un Quijote y una Biblia en casa, aunque sólo sea para decorar un mueble y leer cuatro líneas de vez en cuando.
Y quien sí sea lector, que calcule. Sólo la Biblia, releída una y otra vez, bastaría para colmar una vida entera.
Y ojo: insisto en que no se trata de religión, sino de cultura.
La de verdad; no esa papilla desnatada, presuntamente educativa, impuesta por quienes legislan desde su cateta mediocridad.
Oponer prejuicios a la Biblia es como oponerlos a una catedral: no hace falta creer en Dios para visitarla y admirar su belleza.
Para sentir lo majestuoso de la memoria que atesoran sus viejas piedras..

jueves, abril 07, 2011

SÓLO ARCO IRIS, de Santiago Feliú

El cuerpo tiembla y la sonrisa queda muda,
trepando en arco iris mi timidez y mi pasión,
Me vibran frases sin sonidos:
estoy tendido ante tu piel, ante ti.

Suenan las campanas del adiós
y me colma de ansias tu pelo en despedida,
manantial de soles perfumados por la juventud,
hunde más tu boca en esta luna vacía.

Y déjame en capullos tu beso enamorado,
que no duela tu pelo en despedida.
Desátame las bridas, encaja tus pupilas
en medio de mi timidez y mi pasión.

Manantial de soles perfumados por la juventud,
hunde más tu boca en esta luna vacía.

AMIGO DIBUJO, de Santiago Feliú

Quiere jugar en mis brazos,
tan loco, a pedazos me dibuja un sol.
Quiere pintarme en la vida
juguetes y vueltas, hacerme caracol.

Quiero poder descubrirte,
montar tu velero, saber dónde vas.
Luego arrancarte la prisa,
prenderla en un sueño y echarla a volar.

Quiero encontrarme en todas tus maldades,
saber del arco iris que tejes para amar.
Luego escondernos encima de una estrella,
cantarnos los secretos, hacerte cuento o qué sé yo.

Quiero tenerte en mis manos
para musicarte la vida.

miércoles, abril 06, 2011

JI JI JI, de Carlos Solari (Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota)

En este film velado en blanca noche,
el hijo tenaz de tu enemigo.
El muy verdugo cena, distinguido,
una noche de cristal que se hace añicos.

No lo soñé, se enderezó y brindó a tu suerte.
No lo soñé, y se ofreció mejor que nunca
¡No mires por favor! y no prendas la luz...
la imagen te desfiguró.

Este film da una imagen exquisita:
esos chicos son como bombas pequeñitas,
el peor camino a la cueva del perico,
para tipos que no duermen por la noche.

No lo soñé, ibas corriendo a la deriva.
No lo soñé, los ojos ciegos bien abiertos.
¡No mires por favor! y no prendas la luz..,
la imagen te desfiguró.

El montaje final es muy curioso,
es en verdad realmente entretenido
Vas en la oscura multitud desprevenido,
tiranizando a quienes te han querido.

No lo soñé, se enderezó y brindó a tu suerte.
No lo soñé, y se ofreció mejor que nunca.
No lo soñé, ibas corriendo a la deriva.
No lo soñé, los ojos ciegos bien abiertos.
¡No mires por favor!, y no prendas la luz..,
la imagen te desfiguró.

viernes, abril 01, 2011

DEL PASADO EFÍMERO, de Antonio Machado

Este hombre del casino provinciano que vio a Carancha recibir un día,
tiene mustia la tez, el pelo cano,
ojos velados por melancolía;
bajo el bigote gris, labios de hastío,
y una triste expresión, que no es tristeza,
sino algo más y menos: el vacío
del mundo en la oquedad de su cabeza.

Aún luce de corinto terciopelo
chaqueta y pantalón abotinado,
y un cordobés color de caramelo,
pulido y torneado.

Tres veces heredó; tres ha perdido
al monte su caudal; dos ha enviudado.
Sólo se anima ante el azar prohibido,
sobre el verde tapete reclinado,
o al evocar la tarde de un torero,
la suerte de un tahúr, o si alguien cuenta
la hazaña de un gallardo bandolero,
o la proeza de un matón, sangrienta.

Bosteza de política banales
dicterios al gobierno reaccionario,
y augura que vendrán los liberales,
cual torna la cigüeña al campanario.
Un poco labrador, del cielo aguarda
y al cielo teme; alguna vez suspira,
pensando en su olivar, y al cielo mira
con ojo inquieto, si la lluvia tarda.

Lo demás, taciturno, hipocondríaco,
prisionero en la Arcadia del presente,
le aburre; sólo el humo del tabaco
simula algunas sombras en su frente.

Este hombre no es de ayer ni es de mañana,
sino de nunca; de la cepa hispana.
No es el fruto maduro ni podrido,
es una fruta vana,
de aquella España que pasó, y no ha sido.
Ésa que hoy tiene la cabeza cana...

jueves, marzo 31, 2011

ECHANDO PAN A LOS PATOS, de Arturo Pérez Reverte - 28.3.11

Me pregunto a qué están esperando en España, con lo aficionados que somos a correr delante de la locomotora, y al que no quiera correr, obligarlo por decreto.
A más de un político aficionado a la psicopedagogía de laboratorio y a la lengua hablada y escrita controlada por ley, debería gotearle el colmillo: hay más humo con el que marear la perdiz. Más posibilidades de que la peña, propensa a desviarse de pitones cuando le agitan un capote desde la barrera, no piense en lo que debe pensar, la que está cayendo y va a caer. Buenos ratos echando pan a los patos.
Hace un par de meses, una editorial gringa publicó ediciones políticamente correctas del Huckleberry Finn y el Tom Sawyer de Mark Twain en las que, además de retocar crudezas propias del habla de la época, se elimina la palabra nigger, que significa negro.
Los alumnos se escandalizaban, arguyó el responsable: un profesor de Alabama que, en vez de explicar a sus escandalizables alumnos que los personajes de Twain usan un lenguaje propio de su época y carácter -Joseph Conrad tituló una novela The nigger of the Narcissus-, prefiere falsear el texto original, infiltrando anacronismos que encajen en las mojigatas maneras de hoy. Convirtiendo el ácido natural, propio de aquellos tiempos, en empalagosa mermelada para tontos del ciruelo y la ciruela.
Coincide la cosa con que el ministerio de Cultura francés, confundiendo la palabra conmemorar con la de celebrar, excluya a Louis-Ferdinand Céline de las conmemoraciones de este año, cuando se cumplen cincuenta del fallecimiento del escritor. Que fue pésima persona, antisemita y colaborador de la Gestapo -como, por otra parte, miles de compatriotas suyos-, y autor de un sucio panfleto antijudío titulado Bagatelle pour un massacre; pero que también es uno de los grandes novelistas del siglo XX, el más importante en Francia junto a Proust, y cuyo Viaje al fin de la noche transforma, con inmenso talento narrativo, una muy turbia sordidez en asombrosa belleza literaria.
Eso demuestra, entre otras cosas, que un retorcido miserable puede ser escritor extraordinario; y que un artista no está obligado a ser socialmente correcto, sino que puede, y debe, situarnos en los puntos de vista oscuros.
En el pozo negro de la condición humana y sus variadas infamias.
Así que, españoles todos, oído al parche.
Suponiendo -tal vez sea mucho suponer- que quienes vigilan a golpe de ley nuestra salud física y moral sepan quiénes son Twain o Céline, imaginen las posibilidades que esto les ofrece para tocarnos un poquito más los cojones...
¿Qué son bagatelas como prohibir el tabaco o convertir en delito el uso correcto de la lengua española, comparadas con reescribir, obligando por decreto, tres mil años de literatura, historia y filosofía éticamente dudosas?...
¿A qué esperan para que en los colegios españoles se revise o prohíba cuanto no encaje en el bosquecito de Bambi?...
¿Qué pasa con esas traducciones fascistas de Moby Dick donde se matan ballenas pese a los convenios internacionales de ahora?...
¿Y con Phileas Fogg, tratando a su criado Passepartout como si desde Julio Verne acá no hubiera habido lucha de clases?...
¿Vamos a dejar que se vaya de rositas el marqués de Sade con sus menores de edad desfloradas y sodomizadas antes de la existencia del telediario?...
¿Y qué pasa con la historia y la literatura españolas?...
¿Hasta cuándo seguirá en las librerías la vida repugnante de un asesino de hombres y animales llamado Pascual Duarte?...
¿Cómo es posible que al genocida de indios Bernal Díaz del Castillo lo estudien en las escuelas?...
Y ahora que todos somos iguales ante la ley y el orden, ¿por qué no puede Sancho Panza ser hidalgo como don Quijote; o, mejor todavía, éste plebeyo como Sancho?...
¿A qué esperamos para convertir lo de Fernán González y la batalla de Covarrubias en el tributo de las Cien doncellas y doncellos?...
¿Cómo un machista homófobo y antisemita como Quevedo, que se choteaba de los jorobados y escribió una grosería llamada Gracias y desgracias del ojo del culo, no ha sido apeado todavía de los libros escolares?...
En cuanto a la infame frase Viva España, que como todo el mundo sabe fue inventada por Franco en 1936, ¿por qué no se elimina en boca de numerosos personajes de los Episodios nacionales de Galdós, donde afrenta a las múltiples y diversas naciones que, ellas sí, nos conforman y enriquecen?...
¿Y cómo no se ha expurgado todavía El cantar del Cid de las 118 veces que utiliza la palabra moro, sustituyéndola por hispano-magrebí de religión islámica, y buscándole de paso, para no estropear el verso, la rima adecuada?
Por fortuna no leen, ni creo que en el futuro lo hagan.
Tranquilos.
El peligro es mínimo.
Menos mal que esos pretenciosos analfabetos, dueños del Boletín Oficial, no han abierto un libro en su puta vida.