NUEVO ESPACIO PARA COMPARTIR

En esta foto se ven las montañas "abriendo sus puertas" para que entre la ruta y el río juntos al pueblo, quizás el más lindo de la Argentina, colgado al pie de esa piedra impresionante que es el cerro Fitz Roy.
Ese pueblo que nos invita a pasar es El Chaltén, en la patagónica Santa Cruz.
Esta página, es como esa puerta, que permite mirar en el lugar en que subo algunas de las cosas de mi archivo personal, que me acompaña a todas partes. La mayor parte de ellas, pertenecen a otra gente; otras, las menos, son propias.
Algunas, a algunos cercanos a mi vida, a mis afectos. A una parte de ellas, algunos hábiles talentosos les han puesto música.
Otras no la precisan.
Seguiré buscando y subiendo otras cosas por allí, nuevas y no tanto, las que de a poco se irán haciendo mías también.
Espero que las disfruten tanto como las disfruto yo.
Y si quieren subir algún comentario, será bienvenido..!
(rt)




lunes, noviembre 08, 2010

CANCIÓN DE LAS SIMPLES COSAS, de César Isella

Uno se despide insensiblemente de pequeñas cosas,
lo mismo que un árbol en tiempos de otoño muere por sus hojas.
Al fin la tristeza es la muerte lenta de las simples cosas,
esas cosas simples que quedan doliendo en el corazón.
Uno vuelve siempre a los viejos sitios en que amó la vida,
y entonces comprende como están de ausentes las cosas queridas.
Por eso muchacha no partas ahora soñando el regreso,
que el amor es simple, y a las cosas simples, las devora el tiempo.
Demorate aquí, en la luz mayor de este mediodía,
donde encontrarás, con el pan al sol, la mesa servida.
Por eso muchacha no partas ahora soñando el regreso,
que el amor es simple, y a las cosas simples las devora el tiempo.

martes, noviembre 02, 2010

LEVÁNTATE Y CANTA, de Héctor Negro y César Isella

Si algún golpe de suerte a contrapelo a contrasol, a contraluz, a contravida, te torna pájaro que quiebra el vuelo y te revuelca con el ala herida.

Y hay tanto viento para andar las ramas, tanto celeste para echarse encima
y pese a todo vuelve la mañana, y está el amor, que su milagro arrima.


Por qué caerse y entregar las alas?
Por qué rendirse y manotear las ruinas?
si es el dolor al fin, quien nos iguala
y la esperanza quien nos ilumina.


Si hay un golpe de suerte a contrapelo, a contrasol, a contraluz, a contravida,
abrí los ojos y tragate el cielo sentite fuerte y empujá hacia arriba.

viernes, octubre 29, 2010

GOL DE SANFILIPPO, carta de Osvaldo Soriano a Eduardo Galeano

Te cuento que el otro día estuve en el supermercado «Carrefour», donde antes estaba la cancha de San Lorenzo.
Fui con José Sanfilippo, el héroe de mi infancia, que fue goleador de San Lorenzo cuatro temporadas seguidas.
Caminamos entre las góndolas, rodeados de cacerolas, quesos y ristras de chorizos.
De pronto, mientras nos acercamos a las cajas, Sanfilippo abre los brazos y me dice:
«Pensar que acá se la clavé de sobrepique a Roma, en aquel partido contra Boca».
Se cruza delante de una gorda que arrastra un carrito lleno de latas, bifes y verduras y dice:
«Fue el gol más rápido de la historia».
Concentrado, como esperando un córner, me cuenta:
«Le dije al cinco, que debutaba: no bien empiece el partido, me mandás un pelotazo al área. No te calentés que no te voy a hacer quedar mal. Yo era mayor y el chico, Capdevilla se llamaba, se asustó, pensó: a ver sino cumplo».
Y ahí nomás Sanfilippo me señala la pila de frascos de mayonesa y grita:
«¡Acá la puso!».
La gente nos mira, azorada.
«La pelota me cayó atrás de los centrales, atropellé pero se me fue un poco hasta ahí, donde está el arroz, ¿ ve ?» -me señala el estante de abajo, y de golpe corre como un conejo a pesar del traje azul y los zapatos lustrados-:
«La dejé picar y ¡ plum !».
Tira el zurdazo. Todos nos damos vuelta para mirar hacia la caja, donde estaba el arco hace treinta y tantos años, y a todos nos parece que la pelota se mete arriba, justo donde están las pilas para radio y las hojitas de afeitar.
Sanfilippo levanta los brazos para festejar. Los clientes y las cajeras se rompen las manos de tanto aplaudir. Casi me pongo a llorar.
El Nene Sanfilippo había hecho de nuevo aquel gol de 1962, nada más que para que yo pudiera verlo...!!"

lunes, octubre 25, 2010

GENTE, de Hamlet Lima Quintana

Hay gente que con solo decir una palabra enciende la ilusión y los rosales; que con solo sonreír entre los ojos, nos invita a viajar por otros mundos
y permite florecer todas las magias.


Hay gente que con solo dar la mano, rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas; que con solo empuñar una guitarra
te regala una sinfonía de entrecasa.

Hay gente que con solo abrir la boca, llega hasta los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños, hace cantar el vino en las tinajas.
Y se queda después como si nada.


Y uno se va de novio con la vida, desterrando una muerte solitaria,
pues sabe que a la vuelta de la esquina,
hay gente que es así, tan necesaria...

sábado, octubre 23, 2010

CUANDO ME AMÉ DE VERDAD, de Charles Chaplin

Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta y en el momento exacto y entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene un nombre: ”Autoestima”
Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino una señal de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es: ”Autenticidad”
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver todo lo que acontece, y que contribuye a mi crecimiento.
Hoy eso se llama: ”Madurez”
Cuando me amé de verdad, comencé a percibir cómo es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, solo
para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento, o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es: ”Respeto”
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas, situaciones, y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó esa actitud egoísmo.
Hoy se llama: ”Amor Propio”
Cuando me amé de verdad, dejé de temer al tiempo libre, y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero, y a mi propio ritmo.
Hoy sé que eso es: "Simplicidad”
Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón, y con eso, erré menos veces.
Hoy descubrí que eso es la: ”Humildad”
Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y comencé a preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.
Y eso se llama: "Plenitud”
Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, ella tiene un gran y valioso aliado.
Todo eso es…”Saber Vivir”

No debemos tener miedo de confrontarnos: hasta los planetas chocan, y del caos nacen muchas estrellas..!!

Charlot

viernes, octubre 22, 2010

CHILE SIN MAQUILLAJE, de Pablo Sapag

Mal podían los medios internacionales ofrecer una explicación profunda de lo ocurrido en Chile a cuenta de sus 33 mineros.
Convertido ese país desde hace mucho en la historia de éxito de América Latina, gracias a la espiral de silencio y al discurso de su élite blanca y culturalmente europea, el guión periodístico del rescate estaba escrito.
A un final feliz garantizado, por un Gobierno que ante la mínima duda habría sido propagandísticamente menos generoso, sólo podía seguir el tópico con el que desde hace unos años se “analiza” la realidad chilena.
Para esos medios se trata de un rescate ejemplar propio de una sociedad cohesionada, democrática y en imparable ascenso al desarrollo.
Así es porque de Chile poco y nada se sabe porque nada se informa, ya sea por interés económico, ignorancia o prejuicios ideológicos.
Se vuelve a caer así en la trampa de una élite chilena avezada en sepultar la realidad. Un grupo que, además de contar con la connivencia mediática, juega con la ventaja del aislamiento natural del país, y la desorganización de una gran masa mestiza e indígena atomizada e inconsciente, en muchos casos, de su propia condición. Desde hoy, quizás también con eso que Nick Davies llama Flat Earth News, esos fenómenos periodísticos descontextualizados que, lejos de informar, confunden.
Al ver el rescate, un observador más perspicaz se daría cuenta del reparto de roles de un país que se encuentra entre los más desiguales del planeta. Eso explica por qué los mineros son mestizos, mientras que los miembros del Gobierno y los ingenieros a cargo del rescate son blancos y, en muchos casos, de apellidos centroeuropeos: Von Baer, Golborne, Kast, Sougarret, Schmidt, Ravinet, Hinzpeter, Larroulet, Fontaine, Solminhiac, Parot, Mañalich o Weber.
Ese observador perspicaz habría descubierto también que Chile es un país tan proclive al populismo, si no más, como otros de América Latina.
El multimillonario empresario derechista y hoy presidente, Sebastián Piñera, ha dado el golpe a la cátedra con un uso y abuso mediático que, en parte, puede explicar los motivos del indudable coraje político exhibido al asumir el rescate de los mineros, a lo que, por otra parte, lo obligaba la ley.
Su salida no sólo ha descubierto la fisonomía de los mineros a quienes creen que Chile es, racial y étnicamente, como Argentina y Uruguay.
También el populismo paternalista con el que se gobierna Chile desde hace 200 años, un instrumento que en ocasiones, y como demuestra la experiencia latinoamericana, puede ser, si no revolucionario, al menos proclive a los sectores más desfavorecidos.
La versión de Aló Presidente protagonizada por Piñera, casaca roja y apelaciones religiosas incluidas, sólo busca perpetuar el escasamente consensuado orden vigente.
Un modelo impuesto por la dictadura de Pinochet, y en la que el hermano del presidente tuvo mucho que ver como ministro de Minería y Trabajo.
Un modelo que, a 20 años de la salida del poder de Pinochet, se exhibe corregido y aumentado.
Pero nada ha cambiado en un sistema que permite que el 5% de la población concentre el 50% de la riqueza. Por eso las apelaciones de Piñera a una unidad nacional, que todos saben imposible ante semejante desigualdad racial, cultural y económica.
El populismo de Piñera, como antes los de Bachelet –dejó el Gobierno con un 80% de popularidad y su coalición derrotada–, Lagos y el mismísimo Pinochet, muestra la precariedad de la “ejemplar” democracia chilena, esa de la que está excluida de facto un 35% del electorado, incluido el millón de chilenos en el extranjero expulsados por el modelo económico, a quienes nadie rescata ni concede derecho a voto sin cortapisas.
El sistema electoral binominal instaurado por la dictadura, se traduce en el Parlamento en un empate permanente entre centroderecha y centroizquierda. Eso, con una constitución pinochetista todavía en vigor, que exige mayorías imposibles para cambiar un modelo que impone una jornada laboral de 45 horas semanales, y limita la sindicalización. Por eso los sindicatos apenas han tenido protagonismo en este episodio. En esas circunstancias, la impotencia de los partidos y otras instituciones es evidente, como también lo es el desinterés de la población por la política.
En Chile todo el mundo sabe que el poder recae en el presidente, más aún si este pertenece a la todopoderosa oligarquía empresarial. Piñera, cuya psicología lo hace buscar el reconocimiento a cualquier precio, ha entendido que en esas circunstancias el populismo es su mejor aliado. Coincidiendo con el derrumbe de la mina, Piñera revocó la autorización de un organismo público a la empresa francesa GDF Suez para construir una central térmica. Por razones de imagen se saltaba así la legislación ambiental de un país que presume de seguridad jurídica.
La única diferencia con otros casos latinoamericanos muy criticados por el consenso neoliberal, es que Piñera y su Gobierno son blancos y, para lo que les interesa –lo del Estado del bienestar no va con ellos–, culturalmente europeos. Poco más, porque en realidad su país es, desde la perspectiva europea del término, tan latinoamericano como los demás.
Al fin y al cabo, la tragedia de la mina San José –imposible en otras latitudes donde se cumplen los protocolos de seguridad de la OIT– se ha convertido en un nuevo ejercicio de Flat Earth News, gracias a los elementos de realismo mágico que la rodean, brutal día a día, de una mayoría de chilenos que, en otras circunstancias, jamás son noticia o icono propagandístico.


Pablo Sapag M. es profesor e investigador de la Universidad Complutense de Madrid

viernes, octubre 15, 2010

JOSÉ SARAMAGO, EN TRES FRASES

"Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre, y eso es lo que realmente somos..."

"No creo en dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos, estoy a salvo de ser intolerante.

Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo.
Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia.
En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros.
Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar.
No creo en dios, no lo necesito, y además, soy una buena persona"

"El poder real es económico, entonces no tiene sentido hablar de democracia"