Mis amigos son unos atorrantes: se exhiben sin pudor, beben a morro, se pasan las consignas por el forro, y se mofan de cuestiones importantes
Mis amigos son unos sinvergüenzas que palpan a las damas el trasero,
que hacen en los lavabos agujeros y les echan a patadas de las fiestas
Mis amigos son unos desahogados que orinan a mitad de la vereda,
contestan sin que nadie les pregunte y juegan a los chinos sin monedas
Mi santa madre me lo decía: cuídate mucho Juanito, de las malas compañías
Por eso es que a mis amigos los mido con vara rasa, y los tengo muy escogidos,
son lo mejor de cada casa
Mis amigos son unos malhechores, convictos de atrapar sueños al vuelo,
que aplauden cuando el sol se trepa al cielo y me abren su corazón como las flores.
Mis amigos son sueños imprevistos, que buscan sus piedras filosofales,
rodando por sórdidos arrabales donde bajan los Dioses sin ser vistos.
Mis amigos son gente cumplidora, que acuden cuando saben que yo espero,
si les roza la muerte disimulan, que para ellos, la amistad es lo primero.
NUEVO ESPACIO PARA COMPARTIR
En esta foto se ven las montañas "abriendo sus puertas" para que entre la ruta y el río juntos al pueblo, quizás el más lindo de la Argentina, colgado al pie de esa piedra impresionante que es el cerro Fitz Roy.
Ese pueblo que nos invita a pasar es El Chaltén, en la patagónica Santa Cruz.
Esta página, es como esa puerta, que permite mirar en el lugar en que subo algunas de las cosas de mi archivo personal, que me acompaña a todas partes. La mayor parte de ellas, pertenecen a otra gente; otras, las menos, son propias.
Algunas, a algunos cercanos a mi vida, a mis afectos. A una parte de ellas, algunos hábiles talentosos les han puesto música.
Otras no la precisan.
Seguiré buscando y subiendo otras cosas por allí, nuevas y no tanto, las que de a poco se irán haciendo mías también.
Espero que las disfruten tanto como las disfruto yo.
Y si quieren subir algún comentario, será bienvenido..!
(rt)
Ese pueblo que nos invita a pasar es El Chaltén, en la patagónica Santa Cruz.
Esta página, es como esa puerta, que permite mirar en el lugar en que subo algunas de las cosas de mi archivo personal, que me acompaña a todas partes. La mayor parte de ellas, pertenecen a otra gente; otras, las menos, son propias.
Algunas, a algunos cercanos a mi vida, a mis afectos. A una parte de ellas, algunos hábiles talentosos les han puesto música.
Otras no la precisan.
Seguiré buscando y subiendo otras cosas por allí, nuevas y no tanto, las que de a poco se irán haciendo mías también.
Espero que las disfruten tanto como las disfruto yo.
Y si quieren subir algún comentario, será bienvenido..!
(rt)
jueves, septiembre 23, 2010
DESEO, de Juan Carlos Baglietto
Te seguiré hasta el final, te buscaré en todas partes bajo la luz de la sombra, en los dibujos del aire.
Te seguiré hasta el final, te pediré de rodillas
que te desnudes amor: te mostraré mis heridas.
Y con las luces del alba antes que tú te despiertes,
se hará ceniza el deseo, me marcharé para siempre.
Te seguiré hasta el final entre los musgos del bosque
te pediré tantas veces que hagamos nuestra la noche .
Te seguiré hasta el final con el tesón del acero,
te buscaré por la lluvia para mojarme en tu beso.
Y con las luces del alba antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo, me marcharé para siempre.
Y cuando todo se acabe y se hagan polvo las alas,
no habré sabido porqué me he vuelto loco por nada.
Te seguiré hasta el final como escalera del viento,
para pedirte por Dios que me hagas sitio en tus besos
Te seguiré hasta el final, te pediré de rodillas
que te desnudes amor: te mostraré mis heridas.
Y con las luces del alba antes que tú te despiertes,
se hará ceniza el deseo, me marcharé para siempre.
Te seguiré hasta el final entre los musgos del bosque
te pediré tantas veces que hagamos nuestra la noche .
Te seguiré hasta el final con el tesón del acero,
te buscaré por la lluvia para mojarme en tu beso.
Y con las luces del alba antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo, me marcharé para siempre.
Y cuando todo se acabe y se hagan polvo las alas,
no habré sabido porqué me he vuelto loco por nada.
Te seguiré hasta el final como escalera del viento,
para pedirte por Dios que me hagas sitio en tus besos
UNA CANCIÓN PARA LA MAGDALENA, de Joaquín Sabina
Si a media noche, por la carretera que te conté, detrás de una gasolinera donde llené, te hacen un guiño unas bombillas, azules, rojas y amarillas, pórtate bien y frena.
Y, si la Magdalena pide un trago, tú la invitas a cien que yo los pago.
Acércate a su puerta y llama si te mueres de sed, si ya no juegas a las damas ni con tu mujer,
sólo te pido que me escribas, contándome si sigue viva la virgen del pecado,
la novia de la flor de la saliva, del sexo con amor de los casados.
Dueña de un corazón, tan cinco estrellas, que, hasta el hijo de un Dios, una vez que la vio, se fue con ella.
Y nunca le cobró, la Magdalena…
Si estás más solo que la luna, déjate convencer, brindando a mi salud con una que yo me sé.
Y, cuando suban las bebidas, el doble de lo que te pida dale por sus favores,
que en casa de María de Magdala, las malas compañías son las mejores.
Si llevas grasa en la guantera o un alma que perder, aparca junto a sus caderas de leche y miel.
Entre dos curvas redentoras, la más prohibida de las frutas te espera hasta la aurora,
la más señora de todas las putas, la más puta de todas las señoras...
Y, si la Magdalena pide un trago, tú la invitas a cien que yo los pago.
Acércate a su puerta y llama si te mueres de sed, si ya no juegas a las damas ni con tu mujer,
sólo te pido que me escribas, contándome si sigue viva la virgen del pecado,
la novia de la flor de la saliva, del sexo con amor de los casados.
Dueña de un corazón, tan cinco estrellas, que, hasta el hijo de un Dios, una vez que la vio, se fue con ella.
Y nunca le cobró, la Magdalena…
Si estás más solo que la luna, déjate convencer, brindando a mi salud con una que yo me sé.
Y, cuando suban las bebidas, el doble de lo que te pida dale por sus favores,
que en casa de María de Magdala, las malas compañías son las mejores.
Si llevas grasa en la guantera o un alma que perder, aparca junto a sus caderas de leche y miel.
Entre dos curvas redentoras, la más prohibida de las frutas te espera hasta la aurora,
la más señora de todas las putas, la más puta de todas las señoras...
PEOR PARA EL SOL...!, de Joaquín Sabina
Peor para el sol
¿Qué adelantas sabiendo mi nombre?. Cada noche tengo uno distinto.
Y siguiendo la voz del instinto, me lanzo a buscar…
Imagino, preciosa, que un hombre; algo más: un amante discreto,
que se atreva a perderte el respeto… ¿no quieres probar?
“Vivo justo detrás de la esquina, no me acuerdo si tengo marido,
si me quitas con arte el vestido te invito a champán…”
Le solté al barman mil de propina, apuré la cerveza de un sorbo,
acertó quien “El templo del Morbo” le puso a este bar.
Peor para el sol, que se mete a las siete en la cuna del mar, a roncar,
mientras un servidor, le levanta la falda a la luna…
Al llegar al portal nos buscamos como dos estudiantes en celo;
un piso antes del séptimo cielo, se abrió el ascensor…
Nos sirvió para el último gramo el cristal de su foto de boda;
no faltó ni el desfile de moda de ropa interior.
”En mi casa no hay nada prohibido, pero no vayas a enamorarte,
con el alba tendrás que marcharte para no volver.
Olvidando que me has conocido, que una vez estuviste en mi cama…
Hay caprichos de amor que una dama no debe tener”
Peor para el sol que se mete a las siete en la cuna del mar, a roncar,
mientras un servidor, le levanta la falda a la luna…
Es mejor -le pedí- que te calles, no me gusta invertir en quimeras;
me han traído hasta aquí tus caderas, no tu corazón…
Y después… ¿para que mas detalles? ya sabéis… copas, risas, excesos,
¿como van a caber tantos besos en una canción?
Volví al bar a la noche siguiente a brindar con su silla vacía,
me pedí una cerveza bien fría, y entonces no sé
si soñé, o era suya la ardiente voz que me iba diciendo al oído:
”Me moría de ganas, querido, de verte otra vez..!”
Peor para el sol que se mete a las siete en la cuna del mar, a roncar,
mientras un servidor, le levanta la falda a la luna…
¿Qué adelantas sabiendo mi nombre?. Cada noche tengo uno distinto.
Y siguiendo la voz del instinto, me lanzo a buscar…
Imagino, preciosa, que un hombre; algo más: un amante discreto,
que se atreva a perderte el respeto… ¿no quieres probar?
“Vivo justo detrás de la esquina, no me acuerdo si tengo marido,
si me quitas con arte el vestido te invito a champán…”
Le solté al barman mil de propina, apuré la cerveza de un sorbo,
acertó quien “El templo del Morbo” le puso a este bar.
Peor para el sol, que se mete a las siete en la cuna del mar, a roncar,
mientras un servidor, le levanta la falda a la luna…
Al llegar al portal nos buscamos como dos estudiantes en celo;
un piso antes del séptimo cielo, se abrió el ascensor…
Nos sirvió para el último gramo el cristal de su foto de boda;
no faltó ni el desfile de moda de ropa interior.
”En mi casa no hay nada prohibido, pero no vayas a enamorarte,
con el alba tendrás que marcharte para no volver.
Olvidando que me has conocido, que una vez estuviste en mi cama…
Hay caprichos de amor que una dama no debe tener”
Peor para el sol que se mete a las siete en la cuna del mar, a roncar,
mientras un servidor, le levanta la falda a la luna…
Es mejor -le pedí- que te calles, no me gusta invertir en quimeras;
me han traído hasta aquí tus caderas, no tu corazón…
Y después… ¿para que mas detalles? ya sabéis… copas, risas, excesos,
¿como van a caber tantos besos en una canción?
Volví al bar a la noche siguiente a brindar con su silla vacía,
me pedí una cerveza bien fría, y entonces no sé
si soñé, o era suya la ardiente voz que me iba diciendo al oído:
”Me moría de ganas, querido, de verte otra vez..!”
Peor para el sol que se mete a las siete en la cuna del mar, a roncar,
mientras un servidor, le levanta la falda a la luna…
CASINHA BRANCA, de Gilson y Joran (por favor, ver video en YouTube...)
Eu tenho andado tão sozinho ultimamente, que não vejo em minha frente
nada que me dê prazer.
Sinto cada vez mais longe a felicidade, vendo em minha mocidade
tanto sonho a perecer.
Eu queria ter na vida simplesmente, um lugar de mato verde,
pra plantar e pra colher.
Ter uma casinha branca de varanda, um quintal e uma janela,
para ver o sol nascer.
Às vezes saio a caminhar pela cidade, à procura de amizades
vou seguindo a multidão.
Mas eu me retraio olhando em cada rosto, cada um tem seu mistério,
seu sofrer, sua ilusão.
nada que me dê prazer.
Sinto cada vez mais longe a felicidade, vendo em minha mocidade
tanto sonho a perecer.
Eu queria ter na vida simplesmente, um lugar de mato verde,
pra plantar e pra colher.
Ter uma casinha branca de varanda, um quintal e uma janela,
para ver o sol nascer.
Às vezes saio a caminhar pela cidade, à procura de amizades
vou seguindo a multidão.
Mas eu me retraio olhando em cada rosto, cada um tem seu mistério,
seu sofrer, sua ilusão.
A UN GENERAL, de Julio Cortázar
Región de manos sucias de pinceles sin pelo,
de niños boca abajo, de cepillos de dientes..
Zona donde la rata se ennoblece.
Y hay banderas inhumanas, y cantan himnos,
y alguien te prende, hijo de puta,
una medalla sobre el pecho.
Y te pudres lo mismo..
de niños boca abajo, de cepillos de dientes..
Zona donde la rata se ennoblece.
Y hay banderas inhumanas, y cantan himnos,
y alguien te prende, hijo de puta,
una medalla sobre el pecho.
Y te pudres lo mismo..
AMIGOS, de Julio Cortázar
En el tabaco, en el café, en el vino, al borde de la noche se levantan
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.
Livianamente hermanos del destino,
dióscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.
Los muertos hablan más pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.
Así un día en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.
Livianamente hermanos del destino,
dióscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.
Los muertos hablan más pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.
Así un día en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.
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